Solamente hay tres fotos de ella. Fue la primera mujer oradora en una concentración obrera, un 1° de mayo de 1890. Se atrevió a proclamar que la mujer no debía estar atada ni a un dios, ni a un patrón ni a un marido. Se animó a escribir en un diario denunciando la explotación del trabajador, también a pelearse con la policia, a pesar de las balas y la celda, siempre hambrientas de obreros.
Denunció la muerte del primer trabajador muerto por hacer una huelga; en Rosario, pero ella sabía que muchos más vendrían.
Por ser lo que era, fue reprimida, encarcelada y desterrada, a pesar de ser argentina.
Se llamó Virginia Bolten, y vivió en Barrio Refinería por 15 años, trabajando de zapatera y de obrera del azúcar.
Murió en Montevideo, hoy pocos la recuerdan.
digno de rebloquiar